Opinión
Más allá de simpatías o afinidades
ATREVERSE A PENSAR
En Guerrero los procesos electorales —con algunas excepciones— no se caracterizan por el debate ni por el análisis de los perfiles de quienes aspiren a gobernar.
Mientras se piense más en las personas que en las propuestas, la política continuará dominada por ocurrencias e improvisaciones.
La ciudadanía debe preguntarse quién propone qué, por qué lo propone, para qué lo propone y con quiénes pretende llevarlo a cabo.
Más allá de simpatías o afinidades, hay preguntas indispensables:
¿Tienen capacidad para gobernar?
¿Cuál es su experiencia?
¿Han entregado buenos resultados en los cargos desempeñados?
¿Poseen solvencia moral y conducta ética?
Hace más de sesenta años Moisés Ochoa Campos publicó “Guerrero, análisis de un estado problema”. El solo título conserva una inquietante vigencia.