*Más allá de las cifras, la sucesión en Guerrero se juega en la capacidad de Morena para conciliar la influencia de Félix Salgado Macedonio con la exigencia de estabilidad política
Dr. Manuel Angel Rodríguez*
El Laboratorio de Opinión Pública (LABOP) ha presentado un dossier político y profesional que analiza el pasado, presente y posible futuro de quienes aspiran a gobernar el estado de Guerrero.
De este análisis destacan tres figuras que, en condiciones de equidad, se perfilan como punteras. Sin embargo, el escenario dista mucho de ser simple.
En primer lugar, aparece Félix Salgado Macedonio, quien lidera prácticamente todas las mediciones. No obstante, su aspiración enfrenta un obstáculo central: la normativa interna de Morena en materia de nepotismo, considerando que la actual gobernadora es su hija.
En segundo y tercer lugar se ubican Abelina López Rodríguez y Beatriz Mojica Morga, respectivamente.
Hoy por hoy, Morena en Guerrero no tiene un candidato definido ni un claro favorito. Y aunque Salgado Macedonio no pueda competir formalmente, hay un elemento que no se puede ignorar: su influencia política.
Su liderazgo se extiende por todo el estado. Ha sido candidato a gobernador en múltiples ocasiones, ex alcalde de Acapulco, y cuenta con una base sólida de seguidores, operadores políticos y estructuras territoriales. En los hechos, sigue siendo la corriente más fuerte dentro de Morena en Guerrero.
Esto coloca al partido frente a una disyuntiva clave:
Por un lado, respetar plenamente la regla contra el nepotismo y excluir definitivamente su candidatura. Por el otro, la menos viable, hacer caso omiso de esto y dejar que Salgado Macedonio compita por la candidatura a la gobernación.
Y la que se avizora como la más plausible avanzar en la selección mediante encuesta, donde participarán seis aspirantes —o incluso abrir la puerta a una candidatura emergente.
Pero incluso en este último escenario, la influencia de Salgado Macedonio será determinante. No solo para la gubernatura, sino para el conjunto de posiciones que estarán en juego en 2027.
Sin su respaldo, difícilmente algún aspirante podrá consolidarse.
En este contexto, su grupo buscará posicionar a alguien afín. Ahí surge un posible perfil como Javier Saldaña Almazán, rector de la Universidad Autónoma de Guerrero, como una opción de consenso en caso de tensión interna.
Quien resulte seleccionado tendrá un reto mayor: garantizar estabilidad política, cohesión interna y capacidad electoral en un escenario complejo.
*Director general de LABOP
